Ojalá mi equipo fuera perfecto…

Estándar

Frase que escuchamos a menudo, expresando nuestros deseos de que sean mejores que lo que son hoy en día o lo que fueron durante este año que finaliza. Y a veces pecamos de exagerados en esa búsqueda, y son más los problemas que creamos en nuestros colaboradores que la mejora que buscamos. ¿Es que acaso buscamos el equipo perfecto tras un delirio de perfeccionismo? – Es interesante conocer la definición que hace de la “perfección” el Diccionario Merriam-Webster’s: “La inclinación a considerar inaceptable cualquier cosa que no sea perfecta, especialmente fijarse metas de una exigencia poco realista acompañado de la inclinación a considerar que no lograrlas es inaceptable y que es señal de falta de valía personal”.

Todos, en una forma u otra, tratamos de encontrar la perfección en lo que hacemos, en lo que se nos encomienda, pero al igual que el horizonte, se nos aleja cada vez que creemos estar alcanzándola. Pero eso no debería de desmotivarnos y alejarnos de esa búsqueda. Recordemos a Benjamin Edison respondiendo a aquel periodista que le preguntó por qué había tenido tantos fracasos antes de dar con su invento: “No fracasé, solo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla“. Es obvio que la búsqueda de la perfección es un largo camino de errores. Ninguna perfección es posible sin la experimentación y el descubrimiento del error en carne propia.

Los perfeccionistas tienen actitudes y pensamientos que los llevan a buscar metas irreales e inalcanzables.  Les roban las satisfacciones personales y viven de ilusiones, ya que es imposible ser perfectos o no cometer errores. Todo exceso nunca será positivo.

Es que, en esta búsqueda del perfeccionismo, es donde muchos equipos de trabajo se “desarman”, se “pierden” producto de que su Líder se ha vuelto un “perfeccionista” intolerante (solo él y nadie más que él sabe), limitando la creatividad de sus integrantes, alzando exageradamente la voz para demostrar “autoridad”, imponiendo su voluntad a fuerza del temor. Sin embargo, está comprobado que esta exacerbación de lo perfecto se genera justamente en el propio temor que tiene ese “perfeccionista” ante sus propios errores, los que siente como una incompetencia personal y que la crítica será cruel provocando su rechazo por parte de los demás. No es malo tener altos estándares, pero cuando ellos son demasiados altos, poco realistas la verdad, pueden llevar a problemas en las relaciones del equipo.

Pero, ¿cómo ser mejor sin ser un perfeccionista?

  • No exagere! – Si cometió un error, ¡no es una catástrofe! – trabaje en las causas, pregúntese qué fue lo que hizo y qué fue lo que no hizo – pregúntese: cómo podría hacerlo mejor?
  • Sea realista! – No todos son como usted, aunque usted lo desee. Todos hemos cometido más de un error en nuestros trabajos, pero eso no significa que seamos poco profesionales. Todos requerimos de apoyo para avanzar, un empujón, una comprensión, una nueva enseñanza, un nuevo método.
  • Sea paciente! – No todos son capaces de avanzar a su ritmo – Enseñe nuevas formas de hacer el trabajo, pero explique el porqué de ello y los beneficios que se obtendrán.
  • Comparta sus dudas e inquietudes! – Muchos “perfeccionistas” son enemigos de compartir sus dudas o consultar con terceros al respecto, y ello ante el temor de parecer débiles e indecisos. El tener una o más opiniones le ayudará a tomar la mejor decisión.
  • No se quede en los detalles! – A veces tendemos a quedarnos detenidos frente a detalles pequeños, pero que no tienen mayor incidencia en el resultado que buscamos. Preguntémonos:  eso en realidad importa? – qué es lo peor que pudiera suceder? – seguirá siendo importante mañana o pasado?
  • Enfrentar los temores! – Nada peor que tratar de evadirnos de nuestros miedos, lo mejor es hacerles frente, pero también analizar las causas que nos han llevado a ello. Por ejemplo, el temor a no cumplir con lo prometido, tiene su origen en que se accedió a una meta casi imposible, entonces hay que luchar contra esa pasividad que impidió que fuéramos más asertivos. Preguntarnos: ¿qué hubiera sucedido si no hubiera accedido a esa meta de inmediato y hubiera propuesto otras alternativas? – O, ¿si hubiera hecho otro plan o un mejor análisis de mis posibilidades? – ¿Cómo podré ser más asertivo sin caer en el derrotismo?

Sigamos buscando los mejores resultados, continuemos haciendo mejor las cosas, prosigamos en nuestro perfeccionamiento, pero todo ello sin caer en el “perfeccionismo”.

  • Nuestras imperfecciones nos ayudan a tener miedo. Tratar de resolverlas nos ayuda a tener valor”. Vittorio Gassman, conocido actor y director italiano (Sept. 1922 – Junio 2000)
  • “Lo perfecto es enemigo de lo bueno”. Voltaire, escritor, historiador, abogado francés. (Nov. 1694 – Mayo 1778),
  • “Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo”. Aristóteles Filósofo griego. (384 AC-322 AC)
  • “Para disipar una duda, cualquiera que sea, se necesita una acción”. Thomas Carlyle,  Historiador, pensador y ensayista inglés. (1795-1881)

Un abrazo,

Freddy Hayvard

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