Prospectación: de un nombre a un cliente…

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Uno de los problemas más comunes en las ventas, es…la falta de clientes. Las mayores deserciones en ventas, se producen luego del tercer mes cuando la famosa “lista de 100 o 200” se termina y no tienen a nadie más que visitar. Lo que más desagrada a algunos vendedores, es prospectar. No más del 10%  del tiempo se dedica a la prospección. Y así podríamos seguir mencionando algunos de los problemas relacionados con la búsqueda de clientes.

Todos sabemos que no hay oro en todas partes. Los antiguos gambusinos, y las técnicas de hoy, indican que solo en determinadas partes, que reúnen ciertas características, hay una “posibilidad” de hallar el ansiado mineral. Pero para eso, hay que desarrollar toda una serie de pasos orientados a su búsqueda y posterior análisis, para así estar seguro de no hallarse ante lo que se llama “oro de los tontos” (pirita, mineral similar al oro pero que solo sirve para producir ácido sulfúrico). Por extraño que parezca, tiene una gran semejanza con la de buscar prospectos para nuestras ventas, en que encontrar a un posible candidato, un prospecto, es como hallar una pepita de oro.

Existen innumerables técnicas y metodologías para poder contar con los prospectos que necesitamos para poder cerrar nuestras ventas, pero todas ellas son inútiles si no existe, por parte del vendedor, un compromiso serio y responsable, profesional, respecto de lo que tiene que hacer para poder contar con los prospectos que requiere en su actividad comercial.

1.- Comprender, entender que la venta es una ciencia, que requiere de una organización y de una metodología encaminada a obtener los objetivos comerciales.

                – Lo anterior, requiere el entendimiento de que, para buscar prospectos, debe aplicarse una metodología y determinadas técnicas. A veces le resultará la obtención de un buen prospecto sin haber aplicado lo anterior, pero tengan por seguro, será la excepción. Muy pocos vendedores “nacen” con las habilidades necesarias y aún así,  la mayoría debe de “desarrollarse” a través del estudio, de la formación, de la adquisición de técnicas y metodologías y el desarrollo de diferentes habilidades.

2.- Tener claro sus objetivos personales y de venta. Está claro que el trabajo en ventas es con el propósito de contar con ingresos suficientes para el vendedor y su familia. Pero, ¿cuánto?

–  Una persona que no tiene claro lo que requiere para su “supervivencia” y posteriormente para poder cumplir sus objetivos de tener una vida más cómoda, está destinado al fracaso. Y esos objetivos deben de ser “mensurados”, “medidos”, de tal forma de que desde un comienzo conozca cuál es la producción que debe cumplir para ganar los ingresos necesarios. Y ello, rápidamente lo debiera llevar a identificar en forma clara, cuántos prospectos va a necesitar para poder cerrar todas las ventas materia del objetivo. El actuar con un “embudo de ventas” le ayudará a cuantificar el esfuerzo requerido.

3.- Compromiso. Si los objetivos anteriores, no son claros y firmes, es difícil que vaya a adquirirse un compromiso con ellos.

                – Si las metas y objetivos que tiene el vendedor no son lo suficientemente “desafiantes” o a la inversa, son “inalcanzables”, es muy posible que solo haya entusiasmo en los dos primeros meses para luego ir decayendo, transformándose en una “desilusión” más que en una “motivación”. Es en ambos temas, los objetivos y el compromiso, donde los líderes deben de centrar sus esfuerzos para lograr que cualquier actividad que desarrolle el vendedor, “tenga sentido”.

4.-   Actividad, por sobre todo. Muy pocas personas pueden decir que alcanzan el éxito sin desarrollar alguna acción que implique movimiento.

                – Y cuando nos referimos a actividad, es en el estricto sentido de “movimiento”. Sentado, sin hacer nada o caminando sin sentido, no tendrá resultados. La mayor actividad en ventas, está dada por el número de prospectos que se requiere para poder cerrar una venta, o al menos sostener una entrevista. Y para llegar a ese número, y lograr efectividad, es necesario “moverse” ya sea efectuando llamadas telefónicas, desarrollando relaciones, buscando nuevos mercados, etc.

5.- Tener claro el perfil del prospecto buscado. Si no se sabe a quién buscar, cualquiera persona pudiera servir.

                – Uno de los mayores errores en la prospección, se produce cuando no se conoce ni se entiende bien el perfil que debiera tener el prospecto requerido, lo que conduce a una pérdida de tiempo que cuando se está a mitad de mes o a fines, es un desastre. Los líderes deben trabajar e insistir fuertemente en este conocimiento. Es posible que su producto sea útil a “todas” las personas, pero también es muy cierto que solo “algunas” podrán necesitarlo y adquirirlo.

6.- Desarrollar relaciones. Las ventas requieren de persona sociables, no necesariamente extrovertidas, pero sí se requiere que desarrolle habilidades  para poder desarrollar relaciones  con las personas.

                – Luego de aplicar un listado “100” o “200”, muchos vendedores no saben qué hacer, no saben cómo buscar nuevos prospectos. Los líderes deben de enfocar su trabajo en enseñarles a su gente que dichos “listados iniciales” son la base de su futuro profesional y orientarlos al desarrollo de relaciones, primero con toda persona que califique, sea que cierre o no, luego con todos los que le compraron, continuando con los conocidos de ellos, y así sucesivamente. De esta forma esos 100 o 200 iniciales se transformarán en “una mina de oro verdadero” a corto y mediano plazo.

7.- Marca Personal. Ser reconocido como una persona informada, sociable, accesible. De confianza.

                – El desarrollar la “marca personal” no es algo que se fabrique de la noche a la mañana, pero sí es una de las tareas más importantes a desarrollar en la actividad profesional de las ventas. La competencia actual, no solo está presente en los productos, sino también en las personas. Los vendedores necesitan ser conocidos.  Recomiendo el libro “Nunca Comas Solo” de   Keith Ferrazzi y  Tahl Raz.

8.- Desarrollar hábitos de acción. Adquirir determinados hábitos de trabajo que le permitirán organizarse adecuadamente y a la vez contar con los prospectos que requiere en cada ocasión.

                – El no finalizar una venta sin antes haber solicitado dos o tres referidos, el conocer nuevas personas, el hacer preguntas, adecuadas e inteligentes, para obtener información, el vestir y tener presencia profesional, el leer y estar informado de todo lo que sea de interés para su mercado, el no terminar el día sin antes haber obtenido dos a tres nuevos contactos.

Algunas frases para recordar lo que necesitamos:

  • “Si quieres impresionar, se breve, las palabras son como los rayos solares. Cuanto más concentrados, queman mejor”. Shouthey.
  • “Si realmente logras impresionarlos, los clientes se lo contaran unos a otros. La palabra que circula de boca en boca es muy poderosa”. Jeff Bezos.
  • “Siendo todos los otros factores iguales, las personas harán negocios con, y recomendarán negocios a, aquellos que conozcan, les agraden y en quienes confíen”, Bob Burg.

Un abrazo,

Freddy Hayvard

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